En mi artículo anterior, el CEO de Radiant Law Alex Hamilton transmitía su forma “Radiant” de enfocar la prestación de servicios jurídicos –“the Radiant Way”– y las claves de su éxito. Hoy, Alex comparte con nosotros su visión sobre el futuro de la profesión legal y ofrece recomendaciones muy constructivas para los jóvenes abogados.

Alex, muchas gracias por tu tiempo y por cubrir temas de especial interés de forma tan clara y sencilla.

Os dejo con la segunda parte de la entrevista.

…………….

¿Cuáles dirías que son los retos en el sector legal en la actualidad?

Considero que existen tres tendencias claves que afectan al mundo de la contratación mercantil, donde opera Radiant Law.

En primer lugar, hemos visto una tendencia alcista incesante en la facturación de los despachos tradicionales. Esto ha sido uno de los factores principales que han dado lugar al dramático incremento de los equipos in-house o departamentos legales de las empresas, con el número de abogados in-house aumentando en más del doble en los últimos 15 años. El sector legal en sí mismo está impulsando el aumento de los equipos in-house.

En segundo lugar, estos equipos in-house forman parte de empresas que están siendo desafiadas por un mundo en rápida evolución que les fuerza a innovar. Estas empresas están controlando todas sus operaciones, y el área legal no es inmune a ello. Los directores de estos departamentos legales internos no solo están teniendo que afrontar las complejidades de la globalización y el aumento regulatorio, también se les está pidiendo que busquen formas de ofrecer “más por menos” y “más valor” al negocio, enfrentándose al mismo tiempo a restricciones en el número de empleados y en sus presupuestos. Los directores financieros se han dado cuenta del elevado coste de los servicios jurídicos, y no van a reducir la presión por ahorrar costes en los años de auge económico.

En tercer lugar, existen en la actualidad mejores formas de prestar algunos tipos de servicios jurídicos. Cada vez existen más oportunidades tecnológicas y de procesos para solucionar el problema de “más por menos”. También existen un número de proveedores de servicios jurídicos, como Radiant Law, que pueden prestar servicios utilizando la tecnología y que permiten a los equipos in-house centrarse en el trabajo más estratégico. Los directores legales de repente tienen la opción de escoger entre hacerlo ellos mismos o utilizar un proveedor de una forma totalmente nueva para ellos. De esta forma, los equipos internos podrán ajustar mejor sus modelos de prestación de servicios, combinando los servicios prestados por los nuevos proveedores existentes en el mercado y sus equipos internos en una forma que los despachos tradicionales no han conseguido ofrecer de forma eficiente y rentable.

¿Cómo crees que será el sector legal de aquí a 5-10 años?

Es difícil de leer. Por un lado, ha aumentado la necesidad de ayuda porque el mundo es cada vez más complejo. Sin embargo, por otro lado, existe una gran frustración con el sector legal. Estos son tiempos turbulentos.

También nos encontramos ante un sector que ha sido descrito por el futurólogo y estratega de negocios Roger Martin como “precompetitiva”. No soy la primera persona en darse cuenta de que están las tres grandes firmas de consultoría y las cuatro grandes firmas de auditoría, pero en cambio no existen realmente despachos grandes. Por ello, la respuesta tradicional a esa pregunta es que veremos más fusiones y el desarrollo de grandes firmas, y que habrá mayor diversidad en los tipos de proveedores. Creo que en un horizonte temporal de 5-10 años esto es cierto porque el cambio es muy lento en el sector legal. Es tremendamente lento, aunque está mejorando.

Al mismo tiempo, el aumento en la automatización y en los procesos, y el reto de la innovación establecido por los clientes significará que los despachos tradicionales (Big Law) con mayor visión de futuro empezarán a transformarse adoptando el nuevo modelo de las firmas disruptivas (New Law). Creo que estamos viendo los primeros atisbos de este cambio.

En términos generales, considero que veremos un cambio hacia un menor número de abogados, que estarán más ayudados en términos de herramientas y procesos para ser capaces de aportar valor. Llegaremos al punto álgido en el número de abogados y se hablará mucho del “abogado biónico”. Sin embargo, para poder sacarle el máximo partido, hay que dejar atrás la facturación por horas.

Mientras tanto, las soluciones puramente tecnológicas a las necesidades de los clientes seguirán creciendo.

¿Crees que la tendencia hacia la liberalización se extenderá a nivel global?

Finalmente sí. Hablando objetivamente, considero que las restricciones regulatorias eliminadas por Reino Unido y Australia no estaban ayudando desde el punto de vista del consumidor. Creo que ello ha quedado probado tanto en términos de ¿realmente necesitamos estas restricciones? y también en la práctica, ¿se ha producido algún gran desastre a causa de su eliminación?.

Lo que es interesante es que existe una suposición entre los abogados de que siempre serán parte de la solución, y ésta es una asunción muy peligrosa. Muchas de las disrupciones que están apareciendo en el horizonte provienen de fuera del sector legal y ya están siendo capaces de esquivar la regulación en Estados Unidos y en otros lugares. Estas soluciones ya están observando las necesidades de los clientes finales y pensando cómo pueden mejorar esas necesidades, sin tener que ser abogados regulados.

Por lo tanto, la pregunta es la siguiente, ¿realmente necesitamos abogados?. No estoy del todo convencido de que el futuro vaya a estar marcado por quien liberaliza la regulación. Creo que el futuro puede venir determinado por la imaginación de aquellas personas que provienen de fuera del sector legal.

¿Qué opinas acerca de la Inteligencia Artificial (IA)? ¿Crees que la IA reemplazara finalmente a los abogados?

Para mí la IA es un tema muy frustrante. Tenemos esta exaltación masiva entorno al término IA que desenfoca por completo la diferencia fundamental entre las nuevas herramientas y omite lo que realmente es posible en la actualidad. No nos acercamos en absoluto a la IA, ni siquiera tenemos teorías convincentes sobre cómo construir la IA. Lo cierto es que no deducirías esto de algunos comentaristas y proveedores del mercado que describen la IA en términos mágicos, pero sin ser muy claros acerca de como la IA va a resolver el problema exactamente.

En mi opinión estamos en riesgo de crear el mismo ciclo de sobreexpectación que dio lugar a lo que algunas personas llamaron “el invierno de la IA” (“AI winter”) en los años 80, cuando nadie estaba autorizado a siquiera hablar de la IA porque el término había sido exagerado masivamente con anterioridad.

Al mismo tiempo, están surgiendo sistemas realmente interesantes y enfoques a problemas bastante específicos en áreas como el machine learning y el procesamiento de lenguajes naturales. No son sistemas tremendamente ambiciosos, aunque hemos visto a donde puede llevarnos una combinación de sistemas sencillos, un ejemplo de ello son los coches independientes. Estas no son herramientas que sustituirán a los abogados por completo, pero se están realizando progresos muy interesantes.

Considero que la IA muestra un gran potencial en la actualidad desagregando procesos existentes y haciendo realidad cosas que antes no eran posibles, como la revisión masiva de documentos. Sin embargo, si te fijas, son herramientas limitadas que pueden, por ejemplo, extraer la norma pertinente en un contrato pero aun no pueden decirte que significa dicha norma.

En Radiant Law tenemos un planteamiento general que dice así, “no existe un remedio milagroso para solucionar lo que estamos intentando hacer” (“there isn´t a silver bullet to solving what we are trying to do”). Tenemos el enfoque de los cartuchos de escopeta (silver shotgun cartridge), que significa que existen miles de pequeños perdigones que te ayudan a mejorar. Lo bueno de este enfoque es que te permite absorber herramientas como el machine learning y sistemas expertos dentro de tu enfoque, sin decir, “vamos a sustituir todo con esta magia”. Esto significa que podemos realizar un progreso iterativo paso por paso.

A largo plazo, considero que habrá soluciones disruptivas que provendrán de fuera de la industria que empezarán a solucionar las necesidades de los clientes. Sin embargo, no van a consistir en crear abogados artificiales, van a ser muy diferentes.

¿Qué recomendarías a los jóvenes abogados?

Creo que varía en función de si estoy hablando a personas antes de que vayan a entrar en la universidad de Derecho y después de haber estudiado la carrera.

Antes de entrar en la universidad, me preocupa recomendarles el Derecho como profesión. Creo que va a sufrir cambios muy significativos. Existe una oferta excesiva de abogados y me preocupa que los jóvenes entren en una industria en la que creo que va a ser un poco más difícil trabajar que en otras. Van a ver cambios muy disruptivos en el transcurso de sus estudios.

Si ya los han terminado, entonces creo que la pregunta es cómo puedes entrar en el sector legal y encontrar un espacio en el que puedas crecer realmente como persona y desarrollar habilidades que sean realmente relevantes para tu futuro, cuando no está muy claro cuál va a ser el final de tu trayectoria profesional.

Vivimos en un mundo en el que ya no existen las trayectorias profesionales predestinadas. Lo hemos visto con las oportunidades de llegar a socio en los despachos. Cada vez es más y más difícil y cuando llegas a serlo, te das cuenta de que no todo es un camino de rosas. Esto está ocurriendo en un mundo en el que los propios despachos están siendo desafiados cada vez más. Si quieres ser socio, entonces adelante. Existen multitud de lugares en el mundo en los que puedes trabajar en ese sistema y seguirán existiendo estructuras de socios en el futuro próximo.

Sin embargo, en la actualidad existen otros caminos.

Uno de los más obvios es entrar en el departamento legal de una empresa cuando tengas entre tres y cinco años de experiencia. Creo que el mundo in-house va a ser cada vez más interesante por las oportunidades de trabajar en un entorno empresarial más amplio. También es donde tienen lugar muchas innovaciones. Sin embargo, los abogados internos están en un entorno bastante complicado por las razones que he dado anteriormente.

Otra opción son los nuevos proveedores de servicios jurídicos o New Law. Nosotros creamos Radiant Law como un lugar en el que todo el equipo crezca y evolucione. Hay muchas oportunidades para crecer como abogado y para aprender nuevas habilidades más allá de ser un abogado “simplemente”. Puedes ser parte de crear el futuro, lo cual es tremendamente interesante.

Creo que el mundo es un lugar maravilloso. Soy un gran optimista y aunque hay muchas cosas que están mal en el mundo, también están teniendo lugar ahora mismo cosas maravillosas que van en la dirección correcta. Vivimos en una era de abundancia, a pesar de que es fácil ver la escasez. Los abogados pueden contribuir de tantas maneras. Considero que el rigor, la disciplina y la sensibilidad que pueden aportar los abogados son habilidades tremendamente útiles que pueden aportan un verdadero valor incluso fuera del sector legal. Por ello existen muchas oportunidades, solo se requiere capacidad de adaptación.

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