En 2013 la revista británica The Lawyer pronosticaba que en 2018 Axiom se convertiría en la mayor firma de servicios jurídicos del mundo, por encima de firmas como DLA Piper y Baker & McKenzie. En efecto, la firma está creciendo más de un 70% cada año, frente al 3% de las firmas tradicionales.

La firma de origen americano marcó el paso de lo que ahora conocemos como el modelo NewLaw al ser la primera firma disruptiva en el sector y ha evolucionado a pasos agigantados desde su lanzamiento en 1999, cuando comenzó prestando servicios a pequeñas empresas tecnológicas y financieras.

En sus inicios, Axiom decidió no registrarse como un despacho de abogados por lo que, debido a la regulación proteccionista del sector en Estados Unidos –lo cual contrasta con la situación en Reino Unido–, la propia firma no podía ofrecer asesoramiento jurídico. En palabras de Mark Harris, CEO de Axiom y anteriormente asociado en Davis Polk & Wardwell, partir de cero les ha permitido ser innovadores y no encerrarse en la idea preconcebida de lo que tradicionalmente ha sido un despacho.

De esta forma, Axiom comenzó como una agencia de contratación de abogados que trabajaban desde las oficinas del cliente y la firma recibía una comisión por la gestión. Su oferta resultaba atractiva para muchos abogados de los tradicionales despachos y de departamentos in-house que buscaban un trabajo más flexible.

Sin embargo, con el tiempo la firma ha ido evolucionado y adoptado nuevas estrategias que les permiten ser más disruptivos y competir en el mercado. Así, en 2010 crearon una nueva división en la que equipos multidisciplinares trabajan en los diferentes centros (managed services centres) en proyectos complejos y de mayor tamaño. Por su parte, Axiom enseña, dirige y organiza a estos profesionales y consigue ofrecer servicios de la misma calidad que los tradicionales despachos y a un coste menor.

Harris, en una entrevista en la que le preguntaban cómo definiría Axiom, aclara que no debe ser englobada en la categoría de LPOs –Legal Process Outsourcing–. En efecto, la firma dedica tan solo un 3% a la realización de tareas legales más rutinarias o commodities frente a un 70-80% en el caso de las LPOs (ver video).

Axiom busca cambiar la forma en la que se prestan servicios jurídicos y tiene un claro enfoque en la tecnología. Así, la totalidad de la financiación obtenida de inversores –más de 65 millones de dólares– ha sido invertida en tecnología y destinada a aumentar la base de clientes. En la misma entrevista Harris también comenta que, pese a que de momento no lo consideren en el corto plazo, salir a bolsa entra dentro de sus planes de futuro.

Como podemos ver, esta nueva división conocida en inglés como managed legal services, que vio la luz en 2010, ha ido ganando terreno y es una parte fundamental del negocio en la actualidad. Ha sido una estrategia fundamental para poder competir en un entorno cada vez más cambiante. En efecto, Axiom compite con los despachos del modelo BigLaw y también con las nuevas firmas que han ido surgiendo en los últimos años. Así, a 15 de enero de 2015, encontramos 363 ABS en Reino Unido.

A día de hoy Axiom cuenta con 1.200 abogados, ingenieros, jefes de proyectos y expertos en tecnologías que ofrecen servicios a nivel global a más de la mitad de las empresas del Fortune 100, como Morgan Stanley y American Express. Asimismo, tienen un total de 14 oficinas y 5 centros (managed services centers) –estos últimos en Chicago, Houston, Belfast, Wroclaw en Polonia y Gurgaon en India–. Por el momento, en Europa tienen oficinas en Londres y en Zurich.

Axiom y otras muchas firmas innovadoras llegarán a España antes o después, ¿qué creéis que pasará entonces?

 

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